Análisis de Sensibilidad

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En la evaluación económica el Análisis de Sensibilidad es el procedimiento por medio del cual se puede determinar cuanto se afecta (que tan sensible es) la TIR (Tasa Interna de Retorno) ante cambios en determinadas variables del proyecto.

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Análisis de Sensibilidad (AS)

Un proyecto tiene una gran cantidad de variables, como: costos totales, ingresos, volumen de producción, tasa y cantidad de financiamiento, sin embargo el AS no esta encaminado a modificar cada una de estas variables para observar su efecto sobre la TIR, puesto que hay variables que al modificarse afectan automáticamente a las demás o su cambio puede ser compensado de inmediato.

No sería un buen AS modificar el precio de la materia prima y ver su efecto sobre la TIR ni alterar alguno de los costos de producción, administración o ventas en forma aislada para observar ese cambio. Cotidianamente se informa que el precio de determinado artículo ha subido como consecuencia lo que lo hizo el precio de sus insumos (mano de obra, materias primas, combustible, etcétera). El productor compensa de inmediato ese aumento en sus costos elevando, a su vez el precio de venta del producto, para mantener el margen de utilidad acostumbrado. No será útil, por ejemplo, conocer cuanto afecta la TIR si la principal materia prima del producto aumenta de 5% a 50%.

Si no hay financiamiento se puede trabajar y evaluar un proyecto con FNE ( Flujo Neto de Efectivo) constante, es decir, con inflación cero, lo cual haría innecesario considerar variaciones sobre cualquier costo.

Las estimaciones hechas son anuales. A lo largo de un año se suceden aumentos en toda clase de insumos, y lo mas conveniente es tomar promedios generales de inflación y no aumentos parciales en cada insumo y en periodos menores de un año, pues esto llevaría a nada en un análisis de sensibilidad.

Es inútil hacer un AS sobre insumos individuales, ya que sus aumentos de precio nunca se dan aislados y al final de un año, el aumento siempre es general y no único.

Si se desea hacer un AS de los efectos inflacionarios sobre la TIR, se deben considerar promedios de inflación anuales y aplicados sobre todos los insumos, excepto sobre la mano de obra directa, cuyo aumento es mucho menor que el índice inflacionario anual.

Se ha demostrado que en un proyecto será aceptado considerando inflación cero (FNE constante) o efectos inflacionarios (con FNE inflados) si se sabe interpretar directamente el resultado. En lo que se refiere al porcentaje que se aplicara a los flujos inflados, este se calculara con base en el cambio mas probable que tenga la inflación, y no sobre una gama de porcentajes que de nada servirían en el AS.

Hay variables que están fuera del control del empresario, y sobre ellas si es necesario practicar un AS. La primera de estas variables es el volumen de producción que afectaría directamente los ingresos. No se habla del precio del producto, que si depende del empresario y puede compensar de inmediato cualquier aumento en los costos, con solo aumentar el precio de venta, siempre y cuando se trate de productos con precio no controlado por el gobierno.

Los pronósticos de venta han sido calculados ajustando una serie de datos históricos, obteniendo una ecuación que permite pronosticar cual será el futuro volumen de ventas. Sin embargo, el hecho de hacer este pronóstico no implica necesariamente que así vaya a suceder. Si se deteriora aun mas la situación del país y se cae la autonomía económica; esto haría que bajara muchísimo la actividad industrial, que el PIN pronosticado no se diera y que el producto objeto de estudio en el caso presentado, que son mermeladas de fresa, no se vendieran en el volumen esperado, pues es un producto netamente de consumo final. El AS estaría encaminado a determinar cual seria el volumen mínimo de ventas que debería tener la empresa para ser económicamente rentable.

Otro factor que queda fuera del control del empresario es el nivel de financiamiento y la tasa de interés de este, que, como ya se vio, afecta los FNE y, por lo tanto, la TIR. De este modo, seria interesante observar las variaciones de la TIR ante variaciones dadas del nivel y la tasa de financiamiento.

Consideraciones preliminares

La importancia del análisis de sensibilidad se manifiesta en el hecho de que los valores de las variables que se han utilizado para llevar a cabo la evaluación del proyecto, pueden tener desviaciones con efectos de consideración en la medición de sus resultados.

La evaluación del proyecto será sensible a las variaciones de uno o más parámetros si, al incluir estas variaciones en el criterio de evaluación empleado, la predecisión inicial cambia. El análisis de sensibilidad, a través de los diferentes modelos que se definirán posteriormente, revela el efecto que sobre la rentabilidad tiene las variaciones en los pronósticos de las variables relevantes.

Visualizar qué variables tienen mayor efecto en el resultado frente a distintos grados de error en su estimación, permite decidir acerca de la necesidad de realizar estudios más profundos de esas variables, con el objeto de mejorar las estimaciones y reducir el grado de riesgo por error.

La repercusión que un error en una variable tiene sobre el resultado de la evaluación varía, dependiendo del momento de la vida económica del proyecto en que ese error se cometa. El valor tiempo del dinero explica que errores en los períodos finales del flujo de caja para la evaluación tengan menor influencia que los errores en los períodos más cercanos. Sin embargo, son más frecuentes las equivocaciones en las estimaciones futuras, por lo incierta que resulta la proyección de cualquier variable incontrolable, como, por ejemplo, los cambios en los niveles de los precios reales del producto o de sus insumos. Dependiendo del número de variables que se sensibilicen simultáneamente, el análisis se puede clasificar como unidimensional o multidimensional. En el análisis unidimensional, la sensibilización se aplica a una sola variable, mientras que en el multidimensional se examinan los efectos sobre los resultados que se producen por la incorporación de variables simultáneas en dos o más variables relevantes.

Aun cuando la sensibilización se aplica sobre las variables económico-financieras contenidas en el flujo de caja del proyecto, su ámbito de acción puede comprender cualquiera de las variables técnicas o de mercado, que son en definitiva las que configuran la proyección de los estados financieros. En otras palabras, la sensibilización de factores como la localización, el tamaño o la tecnología se reduce al análisis de sus inferencias económicas en el flujo de caja.


El modelo unidimensional de la sensibilización del VAN

El análisis unidimensional de la sensibilización del VAN puede realizarse de dos formas. Una, determinando hasta dónde pueden modificarse las variables para que el proyecto siga siendo rentable, y la otra haciendo cambios en los valores de Las variables, para ver cómo se modifica el VAN del proyecto.

Puesto que esta segunda forma se traduce en elaborar nuevos flujos de caja que deben evaluarse de acuerdo con los criterios tradicionales, en este apartado se abocará un modelo matemático simple para medula máxima variación posible en cada variable para que el proyecto siga siendo rentable. En otras palabras, para que el VAN sea, por definición, cero.

El principio que es el fundamento de este modelo define a cada elemento del flujo de caja como el de más probable ocurrencia. Luego, la sensibilización de una variable siempre se hará sobre la evaluación preliminar. El VAN es la diferencia entre los flujos de ingresos y egresos actualizados del proyecto. Por lo tanto, para que el VAN sea igual a cero, debe cumplirse que la inversión inicial sea igual al fliyo de ingresos actualizados menos el flujo de egresos actualizados. En términos simples, esto corresponde a la siguiente expresión:

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donde I0 = Inversión inicial Yt = Ingresos del período t Et = Egresos del período t i = Tasa de descuento t = Período

Esta fórmula deberá desagregarse en función de las variables que se va a sensibilizar. Supóngase, por ejemplo, que se desea determinar las máximas variaciones posibles en los precios de la materia prima y del producto terminado. El primer problema se presenta en la interrelación de los elementos contables con los movimientos reales de caja. Como interesa evaluar el proyecto en función de los flujos de caja, el modelo se transformará, en este caso, en la siguiente ecuación:

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donde: CMPt = Pagos efectivos de materia prima en el período t Et = Otros desembolsos netos efectivos del período t, con inclusión de reinversiones y recuperación de la inversión en el período n Tt = Pagos efectivos de impuesto en el período t

El monto del impuesto pagadero en cada período resulta del tratamiento contable de los ingresos devengados, sean o no percibidos, y de los costos de venta y otros también devengados. En consecuencia, su proyección responderá a la siguiente ecuación:

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donde: Y j = Ingresos devengados en el período t CM = Costo de la materia prima asignable a los costos de venta generados Cf = Otros costos aplicados, incluidas depreciaciones y gastos financieros j = Tasa impositiva

Explicando las variables que se debe sensibilizar, el modelo puede resumirse en la siguiente expresión:

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donde: pp = Precio del producto del proyecto qpt = Cantidad del producto que fue cancelada efectivamente en cada período t pmp = Precio de la materia prima qmpt = Cantidad de materia prima cuyo pago se efectuó en el período t qpt = Cantidad del producto del proyecto vendido en el período t qmpt = Cantidad de materia prima ocupada en la producción vendida en el período t

Nótese que el precio de la materia prima puede diferir entre el considerado en el flujo efectivo de caja y aquél incluido en el estado contable, entre otras causas por el sistema de contabilización de los inventarios empleados (LIFO, FIFO, etcétera). Sin embargo, en el nivel de estudio de prefactibilidad es posible considerar un precio común tanto efectivo como contable.

Una vez definido el modelo, su aplicación es simple. Basta definir la incógnita o variable que se debe sensibilizar y despejarla de la ecuación, puesto que todos los demás elementos son conocidos.

La sensibilización del precio del producto se efectúa considerando que esta incógnita, Pp, es una constante a través del tiempo en términos reales. De esta forma, se extrae este factor de las sumatorias respectivas y se actualizan todas las variables determinando el valor mínimo que puede tener el precio para que se cumpla la igualdad. De esta forma, se tiene:


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Despejando la variable que se debe sensibilizar, se llega a la siguiente ecuación:

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El mismo procedimiento se sigue para sensibilizar el precio de la materia prima o cualquier otra variable. El resultado siempre indicará el punto o valor límite que puede tener el factor sensibilizado para que el VAN sea cero. La única limitación del modelo es que el índice t deja de ser relevante en la variable analizada, puesto que adoptará siempre un valor constante.

El modelo multidimensional de la sensibilización del VAN

La operatividad de los modelos de sensibilización radica en la mayor o menor complejidad de sus procedimientos. El análisis multidimensional, a diferencia del unidimensional, además de incorporar el efecto combinado de dos o más variables, busca determinar cómo varía el VAN frente a cambios en los valores de esas variables, como una forma de definir el efecto en los resultados de la evaluación de errores en las estimaciones.

El error en la estimación se puede medir por la diferencia entre el valor estimado en la evaluación y otros que pudiera adoptar eventualmente la variable.

El modelo que se presenta a continuación considera flujos de caja constantes, como una forma de simplificar la exposición. Obviamente, con flujos diferenciados la esencia del modelo no varía. Además, se trabajará con valores actuales y no con valores actuales netos, vale decir, excluyendo la inversión inicial, porque ésta pasa a ser irrelevante en la comparación al ser similar para ambas estimaciones, salvo que sea la variable por sensibilizar.

Cuando el flujo es constante, la fórmula de actualización puede expresarse como la suma de una serie a través de la siguiente expresión:

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donde: VA - Valor actual F = Flujo de caja dado como serie uniforme i = Tasa de descuento n = Períodos de evaluación

Para determinar el efecto potencial de los errores en los datos de entrada del modelo del valor actual, se supondrá que la tasa de descuento permanecerá constante. En consecuencia, sólo se trabajará con errores en la estimación de la vida útil, del flujo de caja o de ambos.

Si a los valores estimados F y n se les asignan, respectivamente, los valores R y m para su sensibilización, donde R y m representan los distintos valores con que se sensibilizará el valor actual del proyecto, el error en la estimación se calculará mediante la siguiente expresión:

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Expresando esta diferencia como porcentaje de la estimación original, se tiene:

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La aplicación de esta fórmula a diversos valores de R y de m permite la elaboración de un cuadro de resultados diferentes.

El análisis multidimensional así planteado puede adaptarse al unidimensional haciendo cero todas las variaciones, con excepción de las correspondientes a la variable por sensibilizar. Por ejemplo, para determinar el momento en que el proyecto que está siendo estudiado deja de ser rentable, sólo se sensibiliza la variable n, de manera tal de establecer el porcentaje máximo de variación del valor actual para que la inversión siga siendo justificada.

El proyecto será rentable si la diferencia entre el valor actual de las estimaciones es mayor o igual a la inversión inicial. En consecuencia, el valor actual sólo podrá descender hasta el monto de la inversión. Si esta diferencia se expresa como porcentaje de las estimaciones originales, el límite máximo estaría dado por la siguiente expresión:

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donde MVA representa el monto mínimo que puede tener el valor actual para que el VAN del proyecto sea cero.

Por ejemplo, si se supone un valor actual estimado en 1 500 y una inversión inicial de 750, se tiene:

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Es decir, el valor actual sólo puede disminuir hasta un 50%. Por lo tanto, para sensibilizar la variable n y determinar cuándo deja el proyecto de ser rentable, se aplica la ecuación 19.9 de la siguiente forma, suponiendo una tasa de descuento del 15%.

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Puesto que tem1.jpg es igual a 0.50, tem2.jpg , se anula y n es conocido, el problema se reduce a determinar m.

Nótese que si se aplica el análisis multidimensional, con R, por ejemplo, habría dos incógnitas. Luego, el procedimiento más correcto sería la elaboración de una tabla de errores combinados que indicará cómo varía el valor actual cuando el flujo de caja y la vida útil del proyecto se calculan en forma errónea.

Los errores combinados, cuando son en dirección opuesta, tenderán a compensarse en el valor actual, dependiendo de los cambios relativos de las variables en el valor asignado y el estimado. Si, como anteriormente se supuso, se asigna una tasa de descuento del 15% al proyecto, se tiene:

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A1 combinar distintos valores de R y m frente a valores de F y n dados, puede elaborarse una tabla de resultados que muestre la variación porcentual del valor actual para las distintas combinaciones de las variables sensibilizadas. El error en los flujos se presenta normalmente expresado en términos de una proporción entre el valor asignado y el estimado. El Cuadro 19.1 consiste en una tabla en que aparecen los resultados para varias combinaciones de errores entre los flujos y la vida útil del proyecto. Se ha supuesto un n de 8 períodos y una tasa de descuento del 15%.

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Los resultados de esta tabla son los que se deben comparar con aquel obtenido en la aplicación de la fórmula 19.10. Volviendo al ejemplo en que la variación máxima del valor actual era del 50% para que el proyecto continuara siendo rentable, se aprecia en este cuadro que, aun subestimando en tres períodos la vida útil y en 20% el flujo de caja esperado, no se llega a ese extremo. Del análisis de la tabla anterior se deduce que el efecto de errores en la vida útil del proyecto no es simétrico ni proporcional. Las sobrestimaciones en la vida útil tienen un mayor efecto sobre el valor actual que las subestimaciones en la misma diferencia. En términos de incremento, el efecto es menos que proporcional ante aumentos en las subestimaciones y más que proporcional en las sobrestimaciones.

Cuando el signo es opuesto en los errores de las estimaciones, el efecto sobre el valor actual dependerá de los errores relativos de cada variable y de la tasa de descuento utilizada.


El modelo de sensibilidad de la TIR

Se definió la TIR como aquella tasa de descuento que hace igual a cero el VAN del flujo de caja del proyecto. Si se supone que los flujos de caja son constantes y se considera el VAN igual a cero, se puede plantear la siguiente ecuación:

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donde r es la tasa interna de rendimiento esperada.

Para medir los efectos de los errores en las estimaciones se recurre al mismo procedimiento indicado para el análisis multidimensional del VAN. Es decir; planteando la siguiente ecuación con valores asignados:

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donde: J0 = Inversión inicial asignada i = Tasa interna de retomo de los valores asignados

El efecto de los errores en los datos de entrada sobre las tasas de rendimiento puede analizarse dividiendo las ecuaciones 19.11 y 19.12 por su inversión inicial:

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El modelo de sensibilización de la TIR define los errores en términos porcentuales de la siguiente forma:

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donde EF representa el error porcentual en el coeficiente del flujo de caja;

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siendo EN el error porcentual en la duración del proyecto, y

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donde ER es el error porcentual en la tasa interna de retomo. Al incorporar los errores en la ecuación 19.13 se tiene:

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La sensibilización de la TIR se efectúa calculando los errores EF y EN para distintos valores de las variables, procediendo a determinar el valor de ER que haga a la ecuación igual a cero. Si se analiza el efecto de una sola variable dejando las demás constantes, se puede apreciar que los errores en la estimación del flujo de caja se encuentran linealmente relacionados con errores en las tasas de rendimiento. En cambio, no sucede así entre los errores en la vida útil y las tasas de rentabilidad. Si se supone un proyecto con una vida útil estimada en 10 años, con flujos anuales constantes de $ 1 000 y una inversión inicial de $ 5 000, mediante la fórmula 19.13 se tiene que:

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De aquí se obtiene que el rendimiento esperado corresponde a una tasa del 15.09%. Si se asigna un flujo de caja igual al estimado, resulta una relación F/l0 = 0.20 y si a la vida útil estimada en 10 años se asigna un duración de 7 años, se obtiene una sobrestimación de un 30% (EN = 0.30). Al aplicar estos datos al modelo de sensibilización, se tiene que:

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El resultado de la aplicación del modelo indica una disminución en la tasa de rendimiento del 39% (ER = 0.39). Pero, si la situación fuera opuesta y se produjese una subestimación de la vida útil en 3 años (m = 13 y EN = 0.30), resultaría un aumento en la tasa de rendimiento de un 16% (ER = 0.16).

El modelo aquí propuesto también se puede aplicar para investigar el efecto de errores combinados; es decir, cuando se producen cambios en más de una variable simultáneamente. En el mismo ejemplo anterior, pero considerando que el flujo anual de caja es subestimado en 10% (EF = 0.10) y la vida útil es subestimada en 30% (EN = 0.30), se tiene que:

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En este caso, ER tiene el valor de 0.32, lo que indica que se ha subestimado en un 32% la tasa interna de retomo del proyecto.

El análisis combinado de los errores en las variables permite la elaboración de una tabla comparativa de sus efectos en la TIR, como la que se indica en el Cuadro 19.2. Del análisis anterior es posible concluir que la tasa de rendimiento es generalmente más sensible a los errores en el flujo de caja, excepto cuando el proyecto es de corta duración (10 períodos o menos). Si bien los flujos de cíya positivos y negativos de igual valor absoluto inducen a errores positivos y negativos proporcionales en la tasa de rendimiento, no sucede lo mismo con errores en la duración, pues la tasa de rendimiento es más sensible a los errores negativos de duración que a los positivos.

Manteniendo constante la magnitud de los errores de entrada al modelo, a medida que aumenta la tasa esperada de rendimiento, la magnitud de los errores porcentuales inducidos en la tasa de rendimiento decrece. De esta manera, los proyectos que ofrecen tasas de rendimiento esperadas relativamente grandes son menos sensibles a los errores del flujo de caja y de la duración que los proyectos con tasas esperadas relativamente pequeñas. Esto supone que la incertidumbre que rodea a los parámetros de presupuesto de capital en el caso de proyectos marginales puede ser mayor que en el caso de los proyectos que posean tasas de rentabilidad esperada mayor.

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El modelo de sensibilidad de la utilidad

Este modelo consiste básicamente en analizar las variaciones en la utilidad ante cambios asignados en los precios y volúmenes de venta previamente estimados. Para ello se recurre al análisis del punto de equilibrio, que se expresa en la siguiente ecuación:

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donde: R = Resultado p = Precio unitario q = Volumen de ventas cv = Costo variable unitario CF = Costo fijo total

Este modelo permite determinar el comportamiento de la utilidad ante aumentos o disminuciones del precio de venta, con o sin variaciones en la cantidad vendida, o ante precios constantes y variaciones en la cantidad vendida. También permite determinar el monto en que se debería aumentar el precio de venta para mantener constante la utilidad ante una disminución en el volumen de ventas o, viceversa, en cuánto se deberían incrementar las ventas ante bajas en el precio para mantener constante la utilidad.

Resulta claro que esta sensibilización permite analizar el comportamiento esperado de la utilidad ante variaciones en cualquiera de una o más variables de la ecuación de utilidad básica. Así, por ejemplo, será factible determinar qué combinaciones de precio y volumen de ventas permiten alcanzar una determinada utilidad (incluyendo el punto de equilibrio al considerar la utilidad igual a cero).

Supóngase, por ejemplo, que se proyectan ventas para el próximo período de 1.050 kilos de un producto cualquiera, a un precio unitario de $ 75; que los costos variables por kilo son de $ 34, y que los costos fyos totales son de $ 39 100. El análisis de sensibilidad permite responder, entre otras muchas interrogantes, las siguientes:

a) ¿Cómo afectaría a la utilidad una disminución o aumento de 50, 100 y 150 kilos en las ventas, si el precio se mantiene constante?

El siguiente cuadro presenta el efecto de asignar cambios en la cantidad al modelo de sensibilización de la ecuación 19.20, donde R es la incógnita para valores de p, cv y CF estimados, conocidos y constantes y para valores de q optativos.

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b) ¿Cuánto debería variar el precio para mantener constante la utilidad ante una disminución y aumento de 50,100 y 150 kilogramos en el volumen de ventas? Modificando la fórmula 19.19 para despejar la variable p, se obtiene la siguiente ecuación:

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Al asignar los cambios en las variables en esta fórmula, se obtiene la variación necesaria en los precios para mantener constante la utilidad. El Cuadro 19.4 resume los resultados determinados:

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En este caso, a partir de la utilidad deseada se ha determinado, a base de modificaciones en los volúmenes de venta, los diferentes precios que permiten cumplir con la restricción. Ante aumentos y disminuciones de ventas de igual magnitud, no existe la misma proporcionalidad en los precios para mantener la utilidad constante. Por ejemplo, un aumento de 150 kg frente a lo estimado originalmente (1.050 kg) implica una disminución de precios de $ 5.1 (de $ 75 a $ 69.9). En cambio, una disminución de 150 kg implica un aumento de precio de $ 6.9 (de $ 75 a $ 81.9).

c) ¿Cuánto debería variar el volumen de ventas ante una disminución y aumento en el precio de $ 5, $ 10 y $ 15, para mantener constante la utilidad? Modificando la fórmula 19.20 para despejar la variable q, se obtiene la siguiente ecuación:

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Al aplicar esta fórmula, se obtiene los resultados que se muestran en el Cuadro 19.5.

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Igual que en el caso anterior, se ha determinado el nivel de ventas necesario para mantener la utilidad en $ 3 950 ante cambios en el precio de venta.

d) ¿Cómo se afectaría la utilidad ante un aumento y una disminución del 5% en los costos variables? Tomando como base la fórmula 19.19, se puede elaborar el Cuadro 19.6, que muestra los cambios esperados en la utilidad.


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Una reducción en un 5% del costo variable hace, en este caso, que la utilidad se incremente en un 45.1%. Si el costo variable se incrementara en 5%, la utilidad bajaría en un 45.1%.

Este tipo de análisis de sensibilidad debe emplearse como indicador para posteriores análisis de las variables críticas y antes de plantearlo en términos de VAN y TIR con el propósito de utilizar mejor el tiempo. De todas maneras, los supuestos de flujo cambian en cada uno de estos casos.


Usos y abusos de la sensibilidad

Aunque pueden parecer obvios los usos del análisis de sensibilidad después de revisar las principales técnicas de su aplicación, es necesario insistir sobre determinados aspectos que no han sido explicados aún. Básicamente, la sensibilización se realiza para evidenciar la marginalidad de un proyecto, para indicar su grado de riesgo o para incorporar valores no cuantificados.

Determinar la marginalidad de un proyecto es relevante, puesto que el monto del VAN calculado no representa una medida suficiente para calcular la proporcionalidad de los beneficios y costos del proyecto. El análisis de sensibilidad muestra cuán cerca del margen se encuentra el resultado del proyecto, al permitir conocer si un cambio porcentual muy pequeño en la cantidad o precio de un insumo o del producto hace negativo el VAN calculado. Si así fuese, el proyecto sería claramente marginal.

Teóricamente, no es importante conocer la marginalidad de un proyecto si no existe incertidumbre. Sin embargo, al ser el flujo de c«ya sobre los que se basa la evaluación el resultado de innumerables estimaciones acerca del futuro, siempre será necesaria su sensibilización.

De aquí se desprende cómo se puede emplear este análisis para ilustrar lo riesgoso que puede ser un proyecto. Si se determina que el valor asignado a una variable es muy incierto, se precisa la sensibilización del proyecto a los valores probables de esa variable. Si el resultado es muy sensible a esos cambios, el proyecto es riesgoso.

El análisis de sensibilidad, en estos términos, es útil para optar por profundizar el estudio de una variable en particular o, a la inversa, para no profundizar más su estudio si, por ejemplo, se determina que el resultado del proyecto es insensible a determinada variable. En este caso, no se justifica ser perfeccionista para calcular exactamente un valor que se sabe es irrelevante. En general, mientras mayor sea un valor y más cercano esté el período cero en el tiempo, más sensible es el resultado a toda variación porcentual en la estimación.

Aun incorporando variables cualitativas en la evaluación, es preciso que éstas sean de alguna forma expresadas cuantitativamente. Esto mismo hace que el valor asignado tenga un carácter incierto, por lo que se requiere su sensibilización. Si bien el análisis de sensibilidad facilita el estudio de los resultados de un proyecto, su abuso puede conllevar serias deficiencias de la evaluación. Hay un abuso del análisis de sensibilidad cuando el evaluador lo usa como excusa para no intentar cuantificar cosas que se podrían haber calculado. Lo mismo sucede cuando el informe presenta solamente un conjunto complicado de interrelaciones entre valores cambiantes, omitiendo proporcionar una orientación. Es preciso que el evaluador asuma un papel de consejero frente al inversionista, sirviéndose del análisis de sensibilidad como de un complemento para su objetivo de recomendación de la aceptación o rechazo del proyecto.


Referencias

  • BACA, G. (2001). Evaluación de Proyectos 4ta Edición. Editorial McGRAW-HILL/INTERAMERICANA EDITORES, S.A. de C.V. México, D.F.
  • SAPAG, N. y SAPAG, R. (1991). Preparación y Evaluación de Proyectos Segunda Edición. Editorial McGRAW-HILL/INTERAMERICANA EDITORES, S.A. de C.V. México, D.F


Véase también

Capital de Trabajo

Método Gráfico para Proyección de la Demanda

Modelo de Lange para el Cálculo de la Capacidad Óptima de una nueva planta

Métodos de Distribución. Diagrama de Recorrido y SLP

Inversión Total Inicial: Fija y Diferida

Valor Presente Neto

Tasa Interna de Retorno

Marco Legal de la Empresa y Factores Relevantes

Estado de Resultados Pro-Forma y Punto de Equilibrio

Método Cualitativo por Puntos

Método de Medias Móviles

Notas y referencias

Herramientas personales